Mostrando entradas con la etiqueta viejo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viejo. Mostrar todas las entradas

22/5/11

La Quimera del Oro (1925)

Algunos jamás verían una película muda. En estos años de espectacular "sonoridad" y de gran agilidad, ver a personas actuando exageradamente, y más encima sin decir siquiera una palabrita, es considerado una lata. Así de simple, un panorama para aficionados al cine; no  para los mortales comunes y corrientes que ven películas contemporáneas para divertirse. Lo que está bien, porque reconozco que es poco común ver clásicos, pero éstos tienen mucho que ofrecer... sobre todo cuando el genio de Charles Chaplin está detrás del proyecto. Además existe una reedición  de La Quimera del Oro narrada por él... y esa es la versión que vi.

La Quimera del Oro narra la aventura de un solitario buscador de oro (Charles Chaplin, obviamente) en la salvaje tierra de Alaska. Allí encontrará de todo... y como es de esperarse eso irá unido a lo cómico.

Como ya les dije, vi la versión narrada por Chaplin y por lo mismo también me referiré a detalles que la acompañan. En primer lugar, algo que puede resultar una buena noticia para los que quieren ver cine mudo, pero se distraen o se aburren con la usual lentitud de estos filmes, es que la falta de diálogos escritos, hacen que película sea mucho más ágil y por lo tanto más llevadera el hecho de verla. Chaplin no sólo añade su voz, también incluye sonido a las cosas y una banda sonora que él mismo compuso para esta versión de los años 40.

El humor es tan bueno como siempre. Muy ingenioso e impregnado por la inocencia del personaje principal, incluye las más variadas situaciones. Y hablando de los personajes, éstos son siempre muy interesantes, y más tratándose de una película muda; porque se vuelven más expresivos. Esto hace que los secundarios estén bien delineados, aunque no siempre participen muchos en el rodaje (entendiéndose por los "secundarios principales", ya que hay escenas con varios extras).

La película es algo así como una biografía, pues a nuestro solitario buscador de oro, le ocurren muchas cosas (sin tener, por decirlo de algún modo, una trama definida en el sentido en que se presenta un problema que se debe solucionar para volver a un nuevo orden y bla bla bla). Esto que puede volver inconsistente a la historia, con Chaplin no sucede porque en La Quimera del Oro, él incluye con maestría suspenso, acción y romance, en sus medidas justas. En palabras simples: a la cinta no le falta emoción.

Así, La Quimera del Oro es una gran opción para el que quiera iniciarse en el cine clásico. Busquen esta versión. No digo que la original sea mala (no la he visto), sino que ésta por razones obvias es mucho más ágil, por lo que se puede disfrutar más... y en familia, porque es un filme para todas las edades.

La información sobre la versión fue un dato que saqué de Wikipedia. La foto muestra a Chaplin sin su usual vestimenta de vagabundo.

1/8/10

El Pibe (1921)

La última película muda que comenté fue El Mundo Perdido, de Harry O. Hoyt y hoy vuelvo con una nueva: una comedia protagonizada y dirigida por Charles Chaplin, muy emotiva y que obvio... saca sus risas. Risas con 89 años de antigüedad.

Una madre (Edna Puriviance) acaba de tener un hijo y el padre (Carl Miller), huyó de sus responsabilidades. Está desolada y no sabe qué hacer con el crío. Decide abandonarlo en un auto, que lamentablemente es robado por dos sujetos. Ellos, al descubrir al recién nacido, lo dejan en un callejón. Un Vagabundo (Chaplin, ¿quién más podría haber sido?), paseando por ahí, lo encuentra y adopta. El tiempo pasa y con él vendrán algunos problemas...

Me resulta difícil describir esta película, porque es muda. ¿En qué cosas me puedo detener, si no estoy acostumbrado a ellas?. El Pibe la preferí ver dos veces antes de comentarla, junto con "trozos sueltos" que vi después. Revisé en Wikipedia (me parece, que fue ahí; porque vi otros sitios también), que había una crítica social en ella y es verdad, pues lo comprobé; no es una historia sobre cómo ser padre y esas cosas. El Vagabundo sabe cómo cuidar del niño (Jack Coogan) perfectamente, pero claro... a su modo y como le resulta mejor, pues su pobreza no se lo permite como debería ser.

Sobre la crítica que podemos encontrar en el filme, yo diría que se mueve por las líneas de la caridad. Reconozco que ahora eso se me hace evidente, y lo notarán de inmediato cuando la vean. También van a hallar gente que tiene su propio concepto de esta virtud. Y ahí, Chaplin aprovecha de hacernos reír con sus payasadas silenciosas.

A propósito de "silenciosas", vi en Internet, que él, en los '70s compuso la música para la película (fuente IMDb)
. Supongo que vi la versión con sus partituras, que eran excelentes. Se apoyaba en instrumentos de cuerdas, que arrancaba en muchos casos, notas que reforzaban el dramatismo de la historia, así como también en otros, la jocosidad de los chistes.

También puedo decirles que El Pibe es bastante interesante a la hora de mostrar las emociones. Tal es el caso, al inicio de la película, con la madre; quién abandonada y triste, da la impresión de tener una carga con su hijo (lamentablemente piensa así), pues el padre no está y por ello es mostrada como mártir: con elementos gráficos, como puede ser una aureola que se le forma al pararse delante de un vitral al presenciar como salen unos recién casados de una iglesia, y deteniéndome en este punto, también existe un detalle acerca de un par de rosas que caen al suelo, que la novia bota -quizás- accidentalmente. Estén atentos cuando la vean.

Para finalizar; es una excelente comedia y mi primera película de Chaplin. Me atrevería a decir que la caracterización que le da a su personaje -el Vagabundo-, tan "formal", con bastón, chaqueta y bombín... pero pobres y a mal traer, ¿será algo así como una crítica a una aristocracia que se cree rica, pero que en verdad no lo es, al menos interiormente?. Compruébenlo ustedes mismos, y no se aburrirán cuando lo hagan, se los aseguro.

La película es para todo espectador. Prepárense para reír.

5/6/10

El Hombre Invisible (1933)

Adaptada de la novela de H. G. Wells, cuenta la historia de El Hombre Invisible (ese es el nombre del personaje interpretado por Claude Rains, es verdad; es raro, pero es así según IMDb), científico que busca desesperadamente alguna fórmula para recuperar su anterior estado tras un experimento. Sus intentos fallan todo el tiempo hasta que enloquecido, se vuelve un peligro público y debe ser atrapado...

Esta cinta fue dirigida por James Whale (de nuevo IMDb) y obviamente se destaca enormemente por sus efectos especiales... cosa que ahora casi no importa, creo yo, porque estamos tan acostumbrados a ver fastuosos monstruos digitales, explosiones digitales, naves espaciales digitales, ejércitos también digitales en fondos digitales, etc. en la pantalla grande que no reparamos en lo que realmente significaba en aquellos tiempos ver algo de esta índole. Aquellos que realmente disfrutan del cine y lo aprecian pueden darse cuenta de esto y por lo mismo ser capaces de ver obras antiguas como esta.

Y que sean antiguas no las convierte en latosas. Tal puede ser el caso de apreciar los detalles técnicos que esta película ofrece, porque hay muchos y verlos, pensar como se hicieron y descubrirlos, puede terminar entreteniendo y más si se tiene en cuenta el esfuerzo probablemente requirieron. Por mi parte yo hice algo así. No me gustaron mucho algunas actuaciones, pero sí los aspectos visuales y algunos giros inesperados en el guión.

En cuanto este, la película no se desenvuelve mal, tiene cosas buenas, aunque no creo que sea espectacular. Lo más probable es que deba echarle una segunda revisada cuando tenga la oportunidad. Aún así hay cosas que hacen de El Hombre Invisble, como algunas partes de suspenso, una buena historia... para jóvenes en adelante por algunas escenas algo violentas, aunque no tanto considerando el año en que fue rodada.

La información del año proviene de un sistema de VTR en la TV, para conocer las fechas de los programas, así como su horario (sólo pretendo informar sobre mis fuentes).

21/4/10

El Mundo Perdido (1925)


En mi análisis de Ladrón de Bicicletas les conté que me quería referir al cine mudo, y esta película con ochenta y cinco primaveras en sus fotogramas, es un ejemplo de lo que quería ilustrar; una película de la época del silencio...

Basada en una novela de Arthur Conan Doyle y dirigida por Harry O. Hoyt, la historia se inicia en Londres, cuando en unas oficinas de prensa, envían al reportero Ed Malone (Lloyd Hughes) a entrevistar al Profesor Challenger (Wallace Beery), quién asegura que en su travesía al Amazonas vio dinosaurios vivos. Se armará de este modo una expedición que irá nuevamente a exponerse al peligro, puesto que hay un hombre atrapado entre aquellas horribles bestias.

A pesar de que la historia es lenta (eso si la película es corta; dura 68 minutos) podemos destacar este título por la originalidad de los efectos especiales; ya que debido a que en ese tiempo no había animación CGI (generada por computador), se usó la técnica de stop motion, es decir animación foto por foto. Y lo divertido es el resultado de esto. Los modelos son rígidos y extraños, muy alejados de lo que estamos acostumbrados por Jurassic Park.

Las actuaciones también son llamativas, porque al no haber voz en la película, estas adquieren gran expresionismo. Los personajes manifiestan lo que sienten con gestos. El asombro es una sacudida del cuerpo y movimientos rápidos, la inseguridad en algunos casos, así como el enojo, son marcadas emociones en la cara.

Vale la pena echarle un vistazo; porque a pesar de que no tenga el dinamismo de las películas de hoy la historia se vuelve interesante en cosas como los cuadros de diálogo -por decirles un ejemplo-, ya que da la impresión de estar leyendo un libro por el lenguaje que utiliza. Requerirá concentración el verla, pero que logra cautivar en cuanto a los dinosaurios y otros bichos prehistóricos -o al menos llamar la atención gracias a ellos-, sí que lo logra.

La imagen pertenece a Wikimedia Commons.