20/3/11

UN AÑO (2010-2011, parte dos)

La semana pasada revisamos las mejores películas desde marzo hasta agosto. Hoy le toca el turno a los meses de septiembre a febrero. Empecemos:

SEPTIEMBRE: la película de Lee Unkrich, Toy Story 3 (2010) otro representante del género animado (recordemos que la ganadora de mayo fue Ratatouille), es una estupenda historia que vuelve a concertar a los juguetes más populares del cine, que esta vez van a parar a una guardería que no es lo que parece. Mucha aventura en un marco nostálgico, que se cimienta sólidamente con la maestría que los estudios Pixar poseen. Es un filme que no debería terminar nunca. Para todas las edades.

OCTUBRE: Casablanca (1942) es la mejor de este mes. Humphrey Bogart es Rick Blaine, dueño de un bar en Casablanca (Marruecos) que recibe una visita inesperada; una mujer acompañada de su marido, que amó y perdió de un día para otro. Ambientada en la Segunda Guerra Mundial.
Notable película de Michael Curtiz que es recordada hasta hoy. Hay un buen trabajo por parte de los actores, la historia se mantiene en un excelente tono durante todo el metraje y tiene la virtud de ser acompañada por cómicos momentos. Jóvenes en adelante.

NOVIEMBRE: Una Serie de Eventos Desafortunados (2004) de Brad Silbering, relata las desventuras de los hermanos Baudelaire, que tratan de huir de su tío (Jim Carrey) que los quiere matar. Lo siniestro en esta película es su mayor don; es algo que sabe ocupar para que nos compadezcamos de los protagonistas... y para que nos ríamos al mismo tiempo. Para todo espectador.

DICIEMBRE: Danny Boyle dirigió Sunshine: Alerta Solar (2007), una película de ciencia ficción que nos transporta al Icarus II, una nave espacial con una inmensa carga de explosivos que va directo al Sol que está mueriendo. La misión no será fácil... sobre todo porque la nave anterior, el Icarus, que se pensaba desaparecido, ha vuelto a presentarse y, porque además, tienen el tiempo en contra. Suspenso a raudales bajo el sello único de Boyle. 

Los fanáticos de la ciencia ficción tienen que verla; no se esperen una cinta cualquiera. Lo que importa aquí es la historia, no los efectos especiales, que no tienen aún así nada de que lamentarse, a pesar de su cierta "digitalidad". Había dicho que era para adultos. Si bien es violenta, los jóvenes maduros también pueden disfrutarla.
ENERO: aunque Encuentros Cercanos del Tercer Tipo (1977) haya sido la única película que comenté en enero, vale la pena verla. Steven Spielberg es el director y escritor de esta otra cinta de ciencia ficción que nos lleva a conocer a Roy Neary (Richard Dreyfuss), un tipo que se obsesiona con la visión de unos ovnis. El misterio es lo que más se siente en este filme y los efectos especiales realmente impresionan para la época. Para todo espectador.

FEBRERO: para finalizar este aniversario, elijo a Conduciendo a Miss Daisy (1989) como la mejor del mes. La magnífica sencillez que Bruce Beresford le imprimió a su cinta, convierten a esta ganadora del Oscar a Mejor Película, como una excelente alternativa para relajarse un fin de semana, así como también para aquellos que buscan una película con mayor peso, no cualquier cosa.

Hoke Colburne (Morgan Freeman) es el nuevo chofer de la señora Daisy (Jessica Tandy), una anciana judía que posee un carácter fuerte, que dista bastante del de Hoke, que es más bien jovial y rebosante de vida. Para todo espectador.

Espero que hayan disfrutado esta revisión de las mejores películas que Cine para Cinéfilos les ofreció en este primer año de vida. La proxima semana vuelvo a analizar películas como acostumbro, aunque espero que de a poco lo vaya haciendo mejor. Hasta pronto.

7/3/11

UN AÑO (2010-2011)

Lamentablemente no puedo hablar de que celebro el aniversario de mi blog en la fecha que le corresponde: el cinco de marzo, pero más vale tarde que nunca.

Esta vez quiero hacer un recuento de las mejores películas de cada mes. Será algo que haré en dos publicaciones. Hoy comienzo desde marzo hasta agosto.

Hay análisis que ahora al recordarlos, los encuentro malos y eso puede opacar la virtud tras un filme que la crítica profesional ha halagado con mejores palabras que las mías. Esa razón no puede impedir que no coloque una cinta en esta "lista de oro". Así, les advierto que van a ver películas que quizás en el pasado no les parecían buenas.


Pero ya basta de discursos y empecemos a revisar, partiendo desde el mes de marzo del año pasado:

MARZO: La ganadora del tercer mes del año pasado es... El Bueno, el Malo y el Feo (1966).

El spaghetti western de Sergio Leone es una de mis películas favoritasLa razón es sencilla; cuando la vi por primera vez, hace algo más de dos años, me gustaron mucho el estilo de la película; el notable suspenso de algunas escenas; la música del maestro Ennio Morricone y también las gracias que aparecen en pantalla de uno de sus personajes: Tuco (Eli Wallach), quien a pesar de llevar una vida reprobable, no deja de divertir con su personalidad. 


La historia se centra en tres personas tras un tesoro, por el cual están dispuestos a todo, aún cuando se deban ayudar para encontrarlo. Película para jóvenes y adultos por la violencia y el lenguaje vulgar.

ABRIL: Esta vez le toca a El Gran Escape (1963), una cinta de acción basada en impresionantes hechos reales.

En la Segunda Guerra Mundial, unos prisioneros de un campamento nazi planean escapar cavando un túnel de proporciones épicas. La tarea no es sencilla y en esta película de casi tres horas, el ritmo se mantiene constante y la serie de personajes son notables y que aportan su grano de arena en esta historia dirigida por John Sturges. Para jóvenes en adelante.


MAYO: La película de mayo es Ratatouille (2007), representando, hasta ahora, al género animado.


La historia de la rata Remy que tiene el peculiar gusto por cocinar, es una inteligente y simpática comedia de Brad Bird, que se aleja de chistes infantiles, para ofrecer un producto de mayor calidad que harán pasar un rato agradable a toda la familia.


JUNIO: Esta vez es La Vida es Bella (1997) de Roberto Benigni, que protagoniza y dirige la historia de un padre judío que es enviado a un campo de concentración junto a su hijo pequeño. Para no asustarlo, inventa que todo es un juego.


Destaca el drama de la película, que se mezcla con situaciones cómicas en el afán de Guido de proteger a su hijo. La actuación de Benigni es muy buena y fue premiada con un Oscar. La banda sonora es muy buena como recalcó el lector Yuri Zhivago y también muy conocida. Este filme es para jóvenes en adelante.


JULIO: El ganador del mes que inicia el segundo semestre es Doce Hombres en Pugna (1957).


Según las estadísticas de Cine para Cinéfilos, el comentario de esta película de Sidney Lumet, es la entrada con más visitas. La razón puede apuntar a la magnífica historia que transcurre casi en su totalidad en un sólo lugar y que se sostiene por increíbles diálogos, emitidos por un jurado que debe decidir el destino de un chico. Sólo uno de ellos (Henry Fonda) tiene una "duda razonable" mientras el resto lo califica como culpable. Las actuaciones son magistrales y los personajes complejos y parecen representar algo en especial. Doce Hombres en Pugna es apta para todo espectador, pero será mejor apreciada por un público más maduro.


AGOSTO: El Pibe (1921) de Charles Chaplin es el líder del mes más macabro del año y también es el representante del cine silencioso.

El Vagabundo se encuentra un recién nacido que adopta y educa a su modo. Esa simple premisa basta para entregar una pieza de arte excelsa. Emotiva y chistosa, El Pibe se muestra también como una crítica social que es apta para todo espectador.


Con esta primera parte concluyo a los mejores de cada mes. Espero que les haya gustado. Nos vemos dentro de poco con la segunda parte y final, donde llegaré hasta febrero, para iniciar después otro año con historias dignas y que merezcan estar en este espacio virtual que nació una noche del cinco de marzo del 2010.

26/2/11

Conduciendo a Miss Daisy (1989)

Esta semana me alejo de los combates en mares lejanos, de encuentros cercanos del tercer tipo, terroristas y de la acción en general para concentrarme en una película más calmada; con una trama más cotidiana podríamos decir y, obviamente, que resulta ser un gran filme. Se trata de un trabajo del director Bruce Beresford, que en 1990 ganó el Oscar a Mejor Película.

Daisy Werthan (Jessica Tandy) es una anciana judía, cuya vida es ordenada y activa. Compra lo que necesita en el supermercado, se junta con sus amigas y maneja su auto... perdón, manejaba quiero decir, ya que aunque sea activa, los años van cobrando la cuenta. Boolie, un hijo suyo que es empresario, le contrata a Hoke Colburn (Morgan Freeman), un afroamericano, para que sea su chofer. Aunque Hoke sea bonachón y sencillo, y la señora Daisy sea estructurada y seria, entre ambos cosecharán una gran amistad, pese a sus claras diferencias.

Conduciendo a Miss Daisy es una obra maestra. Es sencilla y compleja a la vez. Por fuera pareciera no ofrecer gran cosa, pero por dentro es donde se muestra con todo su esplendor. Su gracia radica en los personajes y cómo se van desarrollando. En este aspecto todos aportan algo interesante.


Así podemos encontrar diversas personalidades que bien pueden reflejar, o representar, una idea. Hay diálogos en donde se filtra información interesante y que dan para hablar sobre temas que el tiempo convierte en clásicos. Por ejemplificar lo que les he dicho: en el momento de contratar a Hoke, a Boolie se le suelta la lengua (muy levemente)  cuando el futuro chofer de la señora Daisy menciona algo relacionado al matrimonio. No les doy más información para que lo descubran ustedes (y de paso así se animan a ver la película, espero).

Podemos notar por esa razón (entre otras) que en Conduciendo a Miss Daisy hay un notable trabajo tras la dirección. Es algo que últimamente he mencionado mucho en mis comentarios, pero creo que no puedo pasar por alto esa cualidad en esta cinta. Y también, si de dirección se trata, es destacable el hecho en que esta comedia se conforma, porque Hoke y Daisy Werthan dan pie para ser la "pareja dispareja", algo que en otros casos significaría un sinfín de situaciones absurdas y tontas, aquí se presenta con gran maestría y dignidad. En este sentido, repito que vale la pena aplaudir este filme, adaptado de una obra teatral que fue galardonada con un Pulitzer.

Está de más, creo yo, decir que Freeman y Jessica Tandy se lucen en su rol. De hecho,  ella por interpretar a la señora Daisy, se llevó el Oscar a Mejor Actriz Principal. Freeman no fue premiado por la Academia, pero hay que mencionar su gran actuación en Cine para Cinéfilos, sobre todo en ciertos momentos, tanto cómicos, como dramáticos.

Vale la pena mencionar el trabajo de los maquilladores en esta película. De hecho, uno de los Oscars fue por este aspecto. Pero... ¿por qué?, porque en Conduciendo a Miss Daisy, los años también pasan... y la gente cambia. Supongo que ya se estarán haciendo alguna idea, ustedes los lectores... no creo que haya gente que esté con el entrecejo arrugado tratando de adivinar a qué me refiero... y sobre todo por la pista que les acabo de dejar.


Antes de iniciar marzo, y a los que vivimos en el hemisferio sur, pienso yo que más precisamente en Chile, no es mala idea relajarse con esta estupenda cinta inteligente y profunda, que es apta para todo espectador. También en el norte del Ecuador, y en todo el globo en general, va mi mensaje, pero deben adaptarlo según su punto de residencia. Solamente les puedo decir que es un filme preciso para los que tienen los pelos de punta. Hasta luego.

15/2/11

Capitán de Mar y Guerra: La Costa más Lejana del Mundo (2003)

Últimamente he publicado críticas de películas con títulos muy largos y en esta ocasión creo que exageré, pero no así con el filme mismo, basado en las novelas de Patrick O'Brian y que resulta una excelente aventura llena de acción.

Jack Aubrey (Russell Crowe) es el capitán de la Surprise, un barco inglés que navega por el Pacífico en el marco histórico del imperio napoleónico. Será su misión enfrentarse a un peligroso barco francés, la Archeron, mientras él y su amigo Stephen Maturin (Paul Bettany), el doctor a bordo, deben lidiar con los problemas de la vida a bordo.

Peter Weir ha dirigido esta cinta con gran esmero, mostrándonos en un muy bien llevado a cabo guión, del cual fue coescritor, la vida en un buque. Su trabajo se ve en gran medida ayudado también por las actuaciones que resultan ser muy convincentes. En este rol destacan Crowe y Bettany, dándoles a sus personajes un estilo particular que logra simpatizar con el espectador.

La historia se ve cultivada por detalles. Debido a que es una cinta donde lo primario es la vida en el barco, Weir y su equipo no han dudado en no omitir pequeños sucesos que dan forma a personajes como es el caso de Stephen Marutin (estén atentos a su "pasatiempo"), y también a hechos y cosas para hacer más entretenida la apuesta. 

Y que más entretenido puede ser una batalla en una película de barcos. No hace falta decir que están muy bien logradas, quizás algo "digitales" si tomamos en cuenta los años que tiene ya el filme, pero que en resumidas cuentas, gozan de grandes cuotas de acción y adrenalina.

No me atrevo a hablar del realismo, pero supongo que debe ser bastante fiel a lo que en realidad fue todo lo que tiene que ver respecto a datos técnicos de los marinos, como el lenguaje y la disciplina en la vida a bordo, donde Weir pudo haber dejado un rastro político sobre la autoridad que deben ejercer las personas encargadas en guiar a una sociedad. Este papel lo manejaría en ese caso Jack Aubrey, que debe sobreponerse a sus ideas y gobernar la nave con un afán de servicio. Pero si no fuera esa la idea de Weir tras la película, no está de más decir cómo debe ser manejado el poder (digo esto sin la intención de alabar a un partido político en particular) ya que he tocado este tema.

Capitán de Mar y Guerra cuenta también con tomas espectaculares de paisajes y el mar. En ella se aprecian con gran nitidez imágenes de islas y asimismo del barco. Resalta mucho este aspecto técnico; hay una buen trabajo con la iluminación (aunque con un dejo digital en ciertos casos) y también con la cámara, que es ubicada en los lugares precisos en especial en las tomas de mayor dramatismo.

La ambientación es una cosa digna de hablarse, porque en la película aparecen tomas en altamar (eso pudo haber sonado raro). Para Capitán de Mar y Guerra, usaron dos barcos y uno de ellos si surcó el océano, y puedo decir que es un barco impresionante (no sé exactamente qué tipo de nave puede ser; lo más probable es que sea una fragata), los amantes de la mar puede que se alegren con esta obra audiovisual.

Capitán de Mar y Guerra es un filme interesante, muy entretenido y con una idea argumental parecida a Vivir al Límite de Kathryn Bigelow, en el sentido en que muestra el día a día de los personajes según el lugar en que se encuentran. Disfrútenla los jóvenes en adelante, debido a ciertas expresiones y diálgos, además de  la violencia que incluye.

La imagen de Russell Crowe pertenece a Caroline Bonarde, fue encontrada en Wikimedia Commons y adaptada para su uso.

3/2/11

El Niño con el Pijama de Rayas (2008)

Un poco más de un mes sin escribir. Algunos pensaron que quizás había abandonado Cine para Cinéfilos. Otros bien pudieron haber razonado que las cosas de la vida me impidieron conectarme lo suficiente para poder escribir. También otros lectores debieron pensar que ya no tenía una película para comentar. Dos de esas teorías respecto a mi tiempo de desconexión son ciertas: no tuve el tiempo suficiente para conectarme y tampoco tenía una película para analizar. Sin embargo eso es algo del pasado, pues hoy una notable producción del director Mark Herman se hace presente en mi blog.

El Niño con el Pijama de Rayas nació como un libro escrito por John Boyne (en la foto). Seguramente muchos conocen eso. Y con más seguridad deben saber de qué se trata, ya que esta historia, que tuve el privilegio de leer, causó gran revuelo cuando apareció en las librerías de Irlanda y después de todo el mundo. En el libro no se daba a conocer explícitamente todo el argumento, sino que era el lector el que lo iba descubriendo, pero la publicidad, y la misma película, revelaron indiscriminadamente la historia.

Por eso, si hay alguien que no está al tanto del argumento del filme (e incluso del libro mismo) sugiero que no lean más allá de este párrafo, porque para hablar de esta cinta necesitaré contar de qué se trata, lo que significa sacar nuevamente a luz algunos detalles que la conforman. Lean el libro antes, es realmente recomendable que lo hagan; es corto, no pierden el tiempo y se divierten. No es un libro que vayan a olvidar, como dicen de la crítica de The Australian.

En el Berlín de la Segunda Guerra Mundial, existe un  niño de nueve años llamado Bruno. Su padre, ha sido ascendido a comandante del partido nazi y por lo tanto tiene un nuevo puesto, lejos de su ciudad. De este modo, se muda con toda su familia a una casa, donde Bruno se aburre como ostra,hasta que descubre desde su mirada infantil, un secreto sobre ese lugar, que lo llevará a conocer a una persona con la que entablará amistad.

Sin duda, el mayor logro de esta cinta es la capacidad que tiene para amortiguar, en cierto modo, el peso de la publicidad sobre la historia, porque si en el libro el atractivo principal era el descubrimiento, por parte del lector, de la trama, probablemente no era buena idea hacer una copia exacta del texto. Algo que al principio puede resultar una lástima, pero que después cobra sentido, ya que se debía mantener el ingrediente del misterio. Si Herman se hubiera decidido por rodar una película que sea reflejo del libro, no habría sido igual de atractivo. Estoy de acuerdo en que es penoso ver una película que no se parece al libro, pero en este caso, terminé pensando lo contrario. Si bien el libro sigue siendo mejor, la película goza de gran calidad.

 Por esta razón El Niño con el Pijama de Rayas está muy bien dirigida.  Además el talento del director para mostrar emociones u hechos es bastante interesante. Tal es el caso de Bruno al llegar a su casa nueva, donde podemos notar con originalidad cómo debe sentirse. También en otros aspectos cabe destacar la escenografía, el vestuario y todo lo referido a la ambientación, que se consigue (sólo es una interpretación), al menos en la nueva casa, con un toque infantil o al menos vanguardista.

Un detalle de la película que vale la pena decir es su agilidad. La historia se desenvuelve con gran rapidez y en 94 minutos cuenta todo lo que debía contar. Quizás se pueda decir que haya sido necesario más minutos de duración, pero el tiempo que se toma le calza perfecto y logra crear una buena historia que si bien dista mucho del libro, fue (lo más probable) por necesidad.
  
No hace falta decir que es una película sobre la amistad y que reflexiona muy bien el tema de la dignidad de la persona, en donde se pueden ver las dos caras del hombre: desde la peor hasta la mejor. Y es más interesante el hecho de que aparece desde el punto de vista de un niño, en donde la inocencia se enfrenta a la dura realidad. Por eso sugiero nuevamente que lean el libro antes de ver el filme (esto lo dirijo principalmente para los que no pudieron aguantar la curiosidad y leyeron cuando les advertí que se detuvieran). 


Para terminar, aviso que la película es para jóvenes en adelante (más que nada por los temas complicados que toca) y que hace un tiempo atrás habilité un correo para que me pregunten sus dudas respecto a cintas que he comentado en el blog. Hasta la próxima.

La foto es de Maggie Hannan y fue encontrada en Wikimedia Commons.

En el cuarto párrafo, referido a la trama del filme, he hecho una corrección: el padre es ascendido a comandante, no lo era anteriormente como se podía entender según había escrito el día 3 de febrero (hoy es 4 de febrero de 2011).

1/1/11

Encuentros Cercanos del Tercer Tipo (1977)

Primero que nada, les deseo un Feliz Año Nuevo. Hoy, 1 de enero de 2011, les recomendaré otra película de ciencia ficción. Como Sunshine, esta cinta no se contenta con ofrecer un simple espectáculo, debido a que la calidad de su historia (escrita por Steven Spielberg, quien además la dirige) es tan alta, que difícilmente es capaz de aburrir. Si quieren saber el porqué, les recomiendo que lean mi comentario.

Roy Neary (Richard Dreyfuss), es un hombre común y corriente, padre de una familia y cuyo trabajo está ligado a la electricidad. Su vida transcurre con normalidad, hasta que una noche recibe un llamado de su labor; debe salir inmediatamente. De este modo se sube a su camioneta y parte rumbo al deber. Sin embargo no tiene muy claro dónde queda el deber, por lo que consulta un mapa. En ese lapso de tiempo ve algo que no puede creer ¡Sorpresa! ¡Platillos voladores!. Después de ese avistamiento, su vida no será la misma de antes.

Esta estupenda historia cautiva de principio a fin. Muy bien dirigida por Spielberg, la película se mantiene estable en su hilo conductor por los acontecimientos que le suceden a Roy; personaje muy bien interpretado por Dreyfuss. Algo que le resulta muy bien en su interpretación es la personalidad un poco infantil de Roy. Una escena fantástica donde queda muy bien retratada esta característica se da al principio, cuando su hijo le pide ayuda en su tarea de matemáticas.

Otro actor que se destaca en su rol es François Truffaut, quien interpreta a un francés (él mismo en la vida real era de esa nacionalidad, dato que se puede deducir por su nombre), que también está detrás de los eventos ufológicos que han obsesionado a Roy. Según los realizadores de Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, fue un honor tenerlo entre los actores y no defraudó a nadie con su interpretación; de hecho, su personaje es muy interesante.

Ahora deteniéndome más en la historia, cabe decir que es excelente. Su desarrollo es fenomenal y posee la particularidad de atraparnos, pero sin ser debido al suspenso. Yo no diría que en la cinta haya suspenso propiamente tal, hay algo así como emoción. Encuentros Cercanos posee mucha emoción que conduce muy bien, y todo gracias a la obsesión de Roy, cuyas acciones lo llevan al límite. Más de alguna escena de este filme habrá sido parodiada en otras obras audiovisuales. Los que se animen a verla, lo descubrirán con facilidad. Y sobre la emoción, esta también se traduce en risas por sutiles chistes muy divertidos y en otras situaciones que ni siquiera son chistes, pero que igual sacan una que otra carcajada.

John Williams se encarga de las notas musicales que acompañan al filme. Su música es muy buena. Llena de ritmo y muy conocida por una melodía de corta extensión, a más de uno le va a gustar. Según Spielberg, sus obras se constituyen como un personaje más de la acción, lo que en Encuentros Cercanos resulta ser verdad.

Obviamente no puedo dejar de lado los efectos especiales de esta producción. En resumidas cuentas son muy buenos para la época en que se realizaron. En una entrevista con el director Steven Spielberg, él cuenta que ciertos efectos iban a hacerse mediante computadores. Sin embargo, estos fueron  hechos mediante trucos fotográficos y hay que reconocer el tremendo esfuerzo que implicó. Estén muy atentos a ellos, ya que no dejan de impresionar por su original calidad.

En fin, Encuentros Cercanos es una increíble película, con excelentes actuaciones, con una historia absorbente y que goza de buenos efectos especiales, que cautivará a toda clase de público: desde niños terrícolas hasta abuelos terrícolas. Para terminar: estén atentos al cielo.

La foto de Steven Spielberg pertenece a Helene C. Stikkel y es un recorte de la versión original que está en Wikimedia Commons.

25/12/10

El Expreso Polar (2004)

Muy Feliz Navidad a todos mis lectores. Les adelanté en mi último análisis que esperaba tener una buena película acorde a este tiempo. El Expreso Polar, filme animado, logra adecuarse a eso que les decía. Para mi gusto no es particularmente una gran cinta, pero sí es una entretenida alternativa del director Robert Zemeckis que se destaca por su método de animación.

Es Nochebuena y en la quietud de la noche hay un niño que duda sobre la existencia de Santa Claus (para los chilenos el "Viejo Pascuero"). Está pensando en eso, cuando de repente siente un extraño temblor, mira por su ventana e intrigado por lo que ve, sale de su cálido hogar para encontrarse con una increíble sorpresa: un tren junto con un hombre (Tom Hanks), que lo llevará al Polo Norte, acompañado de otros niños con un propósito más que evidente...

Como les dije, El Expreso Polar es una entretenida película. Destaca en ella la aventura; por esto, lo más probable es que los niños van a adorarla, junto con la historia misma, que está basada en un libro infantil, cuyo autor desconozco. Si es una alternativa que de todas maneras querrán ver los más pequeños, los más grandes pueda que se sientan atraídos por el método de animación.

La película usa un sistema en donde los actores no sólo prestan su voz, sino que también actúan. Se trata de la captura de movimiento según Wikipedia; en donde los actores se colocan unos trajes especiales lleno de pelotitas y comienzan a moverse de un lado para otro, para que un grupo de personas procesen esos correteos y logren transformarlos en una cinta animada. El resultado es mucho más cercano a nuestra realidad en cuanto a los movimientos de los personajes, a pesar de que carezcan de cierta fluidez (según yo). Una futura producción que se estrenará el 2011, que tengo entendido que usará esta técnica y de la cual tengo altas expectativas, es la película que Steven Spielberg tanto ha deseado hacer: The Adventures of Tintin: Secret of the Unicorn, sobre el reportero creado por el artista belga Hergé.

EL Expreso Polar rescata valores como la fe por algo; en la confianza sobre lo que creemos. Ahora que lo pienso, puede que esta película sea una especie de road movie; esas cintas sobre personajes que viajan por una necesidad interior y/o exterior (tengo entendido que es algo así). En ese aspecto El Expreso Polar transmite un positivo mensaje.  Piénsenlo.

Los personajes son interesantes y cada uno se caracteriza por algo en especial. El protagonista es alguien que pasa por un periodo de dudas. Amigos que conocerá poseerán diversas personalidades; resaltando una niña muy valiente y también muy generosa.

En definitiva, El Expreso Polar es una entretenida película para todas las edades, con una animación bastante particular y que sirve para pasar un buen rato por estos días.  Veánla aunque sea el 26 de diciembre o a mediados de junio. Nuevamente Feliz Navidad y acuérdense de sus seres queridos si no quieren recibir carbón el próximo año. Hasta la próxima.

La foto es cortesía de la NASA, tomada de Wikimedia Commons y correspondiente al director Robert Zemeckis.